El mosaico calcáreo que reviste el centenario piso de las oficinas de la Dirección General Administrativo Contable, situada en la planta baja del Palacio del Congreso, en el ala cercana a la esquina de las avenidas Rivadavia y Entre Ríos, representa una tradición edilicia que originalmente, hasta las primeras décadas del siglo XX, era distintiva de la alta sociedad criolla.
Posteriormente, con la inmigración europea y su impronta en la tipología arquitectónica urbana, reflejada sobre todo en las típicas casas chorizo, estos revestimientos fueron adoptados por los sectores econonómicos medios. Así, con la inefable geometría y simetría del dibujo artesanal de estos mosaicos, lucieron patios, cocinas y principalmente áreas de tránsito de edificaciones rioplatenses y también de las principales ciudades de provincias.

El proceso de fabricación del mosaico calcáreo fue desarrollado originalmente en el sur de Francia a mediados del siglo XIX.
En la etapa de diagnóstico, se estableció el importante grado de deterioro del piso, que además se encontraba cubierto por una moquette adherida con cemento de contacto, la cual
fue retirada. Posteriormente se efectuaron pruebas con la finalidad de determinar el tipo de solventes a emplear en la limpieza del cemento de contacto adherido de modo de
elegir el producto menos nocivo para el material calcáreo.
La intervención para la recuperación de los mosaicos se desarrolló en varias etapas, fijadas según el grado de deterioro de cada sector y durante las cuales se señalaron
áreas testigos para observar el resultado de las acciones destinadas a devolver los colores, brillos y texturas a la capa de pigmentos que conforman el diseño caraterístico de
los pisos. Se tuvo especial cuidado en evitar el uso de abrasivos, y en cambio se utilizaron métodos de fricción, divididos en tres etapas a lo largo de la intervencón.
En la galería al pie se muestra la secuencia de la obra de restauración y sus resultados.
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El piso se encontraba cubierto por una moquette que fue retirada. Posteriormente se realizó la remoción del cemento de contacto utilizado para adherir la alfombra. Estado en que se hallaban los mosaicos antes de su puesta en valor.
Efectos de la moquette
Otra vista de las secuelas del cemento de contacto utilizado en las alfombras dejadas en los mosaicos en diferentes sectores de la Dirección General Administrativo Contable.
Secuelas del cemento de la alfombra
Zona en grave estado de deterioro. Se intervino manualmente evitando utilizar elementos
abrasivos que pudieran deteriorar la fina capa que conforman los pigmentos que dan color al diseño original de los mosaicos.
Daños en el dibujo y capa superior de los mosaicos
La intervención inicial trató el retiro del cemento de contacto del piso. En la segunda etapa se inició la limpieza. En sectores afectados por la presencia de tuberías se realizaron tres etapas de limpieza, debido a que el cemento en zonas cálidas migró por los poros del mosaico y dejó severas "sombras" de suciedad no superficial. La intervención, por tratarse de mosaicos pigmentados, fue por fricción, sin utilizar elementos abrasivos.
Sectores afectados por cañerías
Otra vista de los efectos del cemento de contacto con que se adhirió la moquette.
Otro detalle
En algunas zonas la labor de limpieza fue complicada por rastros de antiguos problemas del piso sumados a las manchas de adhesivo para alfombras.
Un efecto repetido
El trabajo incluyó la prueba de los solventes empleados para remover el adhesivo de alfombras. Se hicieron test delimitados por zonas.
Prueba de solventes
El solvente elegido para la intervención muestra sus primeros efectos en una de las piezas.
Primeros resultados
Para evaluar los resultados de las limpiezas con solvente se delimitaron zonas testigo.
Muestras en zonas testigo
Las pruebas de limpieza, utilizando los productos menos invasivos, muestran sus efectos en las zonas testigo. Se observan asimismo zonas con "sombras", por migración del cemento de contacto que adhería la moquette.
Zonas limpias y con sombras
Personal del equipo técnico de restauración en plena labor en la segunda etapa de pruebas de limpieza en la zona donde se hallaban antiguamente tuberías que produjeron migración por poros del cemento estableciendo "sombras" en mosaicos.
Segunda etapa de pruebas
Una de las zonas más dañadas exigió cuidadosas e intensas labores de limpieza, que dado el empleo de solventes y productos químicos riesgosos para la salud exigió el uso de vestimentas adecuadas, provistas por la Cámara de Diputados respetando las normativas internacionales en el área de Seguridad e Higiene. Se utilizaron mamelucos y máscaras antiácidos, antiparras con burletes, protectores de calzado y guantes de nitrilo.
Vestimentas de seguridad
Imágenes de un área restaurada.
Se ven los resultados
Otra imagen de un sector restaurado.
Otro sector renovado
Recuperados los pisos se lavan y enceran para su acabado final.
Terminación en proceso
La belleza original de los mosaicos calcáreos aflora nuevamente.
Belleza a la vista
Tarea cumplida.
Revivido
La calidad de los materiales originales del mosaico y el eficiente proceso de recuperación lograron que se vean otra vez como nuevos.
Muestra elocuente
Pleno de simetría, colores y trazos, el diseño característico e inefable de estos mosaicos que hicieron época entre los siglos XIX y XX está nuevamente a la vista.
Guardas y flores
Los amplios espacios de la magnífica arquitectura del Palacio en la planta baja aledaña a la esquina de las avenidas Rivadavia y Entre Ríos recobraron su esplendor y aspecto genuinos.
Como a estrenar, un siglo después